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Historia en piedra
Desde lo alto de una colina, a orillas del río Agueda, Ciudad
Rodrigo es como una máquina del tiempo. Nada más pisar sus calles la
primera sensación es que el tiempo se ha detenido en la época
medieval. Plazas porticadas, estrechas calles trazadas en el siglo
XV o XVI, blasones y, cómo no, la muralla que antiguamente defendía
el emplazamiento. De las ocho puertas que había a lo largo de los
más de dos kilómetros que tiene la muralla, actualmente se utilizan
siete. La parte superior de la muralla forma una ronda perfecta para dar paseos
con vistas a toda la comarca.
Otro de los atractivos de Ciudad Rodrigo es su catedral de estilo
románico, edificada por Fernando II. También deberíamos visitar el
castillo, cuya historia comienza con las guerras entre Pedro I y
Enrique de Trastámara. Gracias a que la población permaneció fiel a
este último, ganó su favor y fue premiada con un magnífico alcázar.
Dando un paseo por sus tranquilas calles, podremos encontrar
monumentos religiosos, palacios, casonas… Un amplio y rico
patrimonio que ha sido declarado Conjunto Histórico Artístico. |
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