Los víveres que abastecen la cocina del Balneario de
Ledesma, llaman la atención por ser materias primas de primerísima
calidad y de extraordinaria frescura. El mimo y el cuidado con los que
se elaboran los menús que cada día se sirven en el comedor, se
complementa con una maquinaria cuya tecnología es de última generación.
Periódicamente se revisan todos los aparatos, utensilios, y demás
elementos de la cocina y de forma gradual, se renuevan en base a las
necesidades del trabajo. Buena prueba del perfecto equipamiento de la
cocina del Balneario es que, durante los meses de verano, cuando la
instalación hotelera registra un 100% de ocupación -más de 600
huéspedes-, el número de trabajadores de cocina no supera las 11
personas. Tecnología
punta y buen hacer son los ingredientes básicos que se emplean en la
elaboración de todos los platos en la cocina del Balneario de Ledesma.
A la existencia de 11 menús establecidos, que rotan a lo largo de las
semanas, en los que se combinan todo tipo de alimentos: carnes,
pescados, legumbres, verduras… se une una variada carta a la que el
comensal siempre puede acudir en caso de que el menú del día no resulte
de su agrado. El menú diario está compuesto de dos platos, postre, vino
y pan.